|08-04-25| Mn. Josep Anton Ginestà Creus ha fallecido este sábado 7 de marzo en Lleida a la edad de 94 años, tras 70 años de sacerdocio. Hoy, a partir de las 16.00 h, tendrá lugar el velatorio en la Capella del Santíssim de la Catedral y mañana, 9 de marzo, a las 11.00 h se celebrará el funeral, también en la Catedral.

 

Nacido en Castellserà el 21 de abril de 1931, cursó los estudios eclesiásticos en el Seminari d’Urgell y fue ordenado sacerdote el 19 de junio de 1955 en la capilla del Seminari Diocesà de la Seu d’Urgell. En 1956 se incardinó en la diócesis de Lleida procedente de la de Urgell.

 

Su ministerio pastoral se inició en las parroquias de Santa Maria de Linyola y Sant Martí d’Arén. Ya en la diócesis de Lleida ejerció su servicio en diversas comunidades, como coadjutor en Soses y como responsable pastoral en Santa Liestra, Esplús, la Granadella y Bovera. Posteriormente continuó su ministerio en Almacelles y también tuvo a su cargo la parroquia de Alpicat. En 1982 fue nombrado rector de la parroquia de Sant Martí, donde desarrolló una larga labor pastoral hasta 2002. Ese mismo año fue nombrado canónigo de la Catedral de Lleida y posteriormente ejerció como presidente del Cabildo catedralicio. A lo largo de su trayectoria también asumió responsabilidades pastorales dentro de la organización diocesana, como arcipreste de los arciprestazgos de la Granadella y de la Sardera, y como miembro de diversos órganos de gobierno y consulta, como el Colegio de Consultores, el Consejo Presbiteral, el Consejo de Dirección de la Casa de l’Església y el Consejo Diocesano de Asuntos Económicos.

 

Una parte muy relevante de su servicio a la diócesis estuvo vinculada al ámbito económico y administrativo. Formó parte del Consejo Diocesano de Administración y de la sección de Recursos Financieros del Consejo Diocesano, y ejerció cargos como delegado diocesano de Economía, administrador general de la diócesis, ecónomo diocesano y administrador del Seminario Diocesano. También fue administrador de la Casa Sacerdotal y vicario episcopal de Economía y Patrimonio, responsabilidad en la que posteriormente fue nombrado vicario episcopal honorario y vitalicio.

 

En 2010 el Santo Padre le concedió la distinción de Prelado de Honor de Su Santidad, en reconocimiento a su largo servicio a la Iglesia.