
|21-01-26| Coincidiendo con la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, en el IREL tuvo lugar el 20 de enero una jornada que permitió recorrer el camino desde la Iglesia anglicana hasta la católica, impulsado por la búsqueda de la verdad.
Mn. Paco Cabrero realizó un breve recorrido por la biografía del cardenal Newman (1801-1890), que fue declarado 38.º Doctor de la Iglesia el 1 de noviembre de 2025. La concesión del doctorado supone el reconocimiento de que su obra es un hito, una aportación importante para su tiempo y que ilumina la fe de los creyentes —también hoy— con una aproximación original a las enseñanzas cristianas.
En contacto con los escritos de los Padres de la Iglesia (hasta el siglo IV), Newman se da cuenta de que en la Iglesia primitiva se encuentra la Iglesia genuina e indivisa. Estudia, profundiza y va avanzando en su camino. Siente la necesidad de llevar a cabo una tarea dentro de la Iglesia de Inglaterra y, junto con otros, pone en marcha el Movimiento de Oxford con el fin de renovarla y volver a las fuentes de los santos Padres.
La coherencia con lo que va descubriendo lo lleva a solicitar la admisión en la Iglesia católica romana, donde considera que la doctrina cristiana se ha desarrollado de manera correcta. Tampoco le faltaron dificultades en esta nueva etapa.
Reflexiona sobre la sucesión apostólica, la doctrina de la justificación y el desarrollo doctrinal de la fe. Su trabajo teológico se centra en la relación entre fe y razón, en el papel del laicado y el sensus fidei, en la espiritualidad laical, en la conciencia como lugar de la voz de Dios en cada ser humano, en la vocación a la santidad de todo el Pueblo de Dios, y en la naturaleza y función de la Universidad, entre otros temas.
Podemos conocer su trayectoria vital leyendo Apologia pro vita sua, donde explica su recorrido; una obra comparable a las Confesiones de san Agustín.
Por todas sus aportaciones, Newman es un “maestro”, un Doctor de la Iglesia que nos enseña a contemplar el rostro de Dios con una nueva luz.
