
[17-05-26] La Diócesis de Lleida ha emitido más de 700 certificados de bautismo desde octubre de 2022 a raíz de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática, que facilita la obtención de la nacionalidad española a descendientes de migrantes.
Según explica el archivero de la Diócesis, Joel Sanjuan, se han gestionado más de 2.500 solicitudes procedentes mayoritariamente de América, especialmente de Argentina, pero también de países como Cuba, Puerto Rico, Brasil, Estados Unidos, Chile o Colombia, así como algunos casos de Francia. Hasta octubre de 2025 —fecha en la que finalizó el plazo para iniciar un expediente—, la Diócesis ha emitido un total de 731 certificados de bautismo, con una treintena más todavía pendientes de verificación, además de las nuevas solicitudes presentadas dentro del plazo legal.
La mayor parte de estos certificados corresponden a registros de finales del siglo XIX y se basan en la consulta de los libros de bautismos, conservados en la misma Diócesis desde el siglo XV, aunque los documentos de menos de cien años todavía se encuentran en las parroquias. En algunos casos, sin embargo, la documentación se ha perdido a causa de conflictos bélicos, lo que dificulta o imposibilita la tramitación. Esto sucede en parroquias como las de Alguaire y algunas de Lleida, a excepción de Sant Joan, Sant Pere, la Catedral o el Carme. De hecho, más de un tercio de las solicitudes se deniegan porque no existe el libro de bautismo.
El proceso exige una verificación rigurosa. Los solicitantes deben aportar certificados oficiales de nacimiento y matrimonio —propios, de los padres, abuelos y, si procede, bisabuelos— en formato electrónico original. Las solicitudes se deniegan a menudo por falta de documentación, imposibilidad de acreditar el parentesco o inexistencia del registro de bautismo.
También se han detectado intentos de fraude, como documentos falsificados o firmas manipuladas, así como errores derivados del desconocimiento territorial —como pensar que la Diócesis de Lleida abarca toda la provincia o incluir parroquias que actualmente pertenecen a otras diócesis.
Los certificados pueden expedirse en formato digital, con firma electrónica, o en papel, con firma manuscrita y envío por correo certificado. Los plazos de entrega en papel pueden alargarse hasta tres meses. El coste es de 5 euros para el formato digital y de 10 euros para el documento en papel, con posibles suplementos por tareas de investigación en el archivo.
El volumen de trabajo es muy elevado: se han llegado a recibir de media unas 70 solicitudes diarias. “Es importante llevarlas al día para evitar acumulaciones”, explica Sanjuan, que también destaca las dificultades de comunicación con los solicitantes debido al cambio horario. A pesar de todo, valora positivamente la labor: “Me gusta especialmente la parte de consultar los libros antiguos, porque te hace sentir el peso de la historia”.
La Diócesis recuerda que las solicitudes deben ser presentadas directamente por las personas interesadas y no se atiende a intermediarios. En algunos casos, incluso, se han recibido visitas presenciales de personas llegadas desde Sudamérica para iniciar el trámite.
