|24-03-26| Entre el 20 y el 22 de marzo, la Delegación de Pastoral con Migrantes de Lleida ha participado en las XLV Jornadas Nacionales de Delegados y Agentes Pastorales de Migraciones, celebradas en Madrid, jornadas que tuvieron como lema «Migrantes, misioneros de esperanza». Participaron personas de 46 diócesis de España.

 

En un ambiente fraterno, formativo y de reflexión, los participantes han puesto la mirada en las realidades complejas de la movilidad humana desde una perspectiva creyente, resaltando la necesidad de acoger a las personas migrantes y refugiadas, así como de eliminar los bulos y los prejuicios, ya que estas son un elemento de revitalización de la Iglesia.

 

Dentro del encuentro, destacamos las ponencias, como la de Pedro Fuentes, que presentó el tema de la migración a partir del informe FOESSA de Cáritas, siendo él mismo uno de los investigadores del equipo que elaboró un extenso y riguroso informe.

 

Asimismo, la ponencia del profesor universitario Isidro Catela, titulada «La narrativa de la frontera: los medios de comunicación ante el fenómeno migratorio», nos hizo conscientes, una vez más, de que estamos ante una crisis de comunicación, no por falta de datos, sino por su exceso y por la falta de encuentro con la persona, lo que muchas veces lleva a crear bulos y a alimentar prejuicios hacia las personas migrantes, especialmente impulsados por los medios de comunicación y las redes sociales, que favorecen una percepción negativa de esta realidad y una narrativa falsa sobre las migraciones.

 

Las experiencias compartidas —de personas que han vivido el fenómeno de la emigración, de quienes han creado Mesas de Migraciones, de quienes trabajan en el diálogo ecuménico e interreligioso, o en los Corredores de Hospitalidad, entre muchas otras— han incidido en la importancia de trabajar en red para crear una comunidad acogedora, misionera y llena de esperanza.

 

Todo ello facilitó el trabajo en grupos, que finalmente llevó a la redacción de un informe publicado por la Conferencia Episcopal Española, en el que se recogen ideas y propuestas de los diez grupos de trabajo, con el objetivo claro de superar la dicotomía entre «nosotros» y «vosotros», abrir las puertas de la Iglesia y del corazón a todas las personas, respetando su identidad y dignidad, y crear puentes en lugar de muros, para que la comunidad se construya desde un «nosotros» más amplio, tal como nos invita el papa Francisco.

 

Queda mucho trabajo por hacer, pero no faltan los ánimos; poco a poco y con ilusión, se seguirá trabajando para cumplir estos objetivos.