|20-04-26| El domingo 19 de abril, el colegio Maristes Montserrat ha celebrado 130 años de educación y compromiso social en Lleida con una gran fiesta comunitaria que ha reunido a familias, alumnado, educadores, monitores, antiguos alumnos y amigos del centro. La efeméride ha recordado los orígenes humildes de la obra marista y ha reivindicado la vigencia de su lema fundacional: “para educar, hay que amar”.

La semilla marista en Lleida comenzó en 1895, cuando el canónigo Josep Brugulat i Mor pidió a los Germanets de Maria que se instalaran en la diócesis. En septiembre de aquel año abrieron un piso en la plaza Sant Joan, bajo la advocación de la Mare de Déu de Montserrat. El primer día solo acudieron siete alumnos, pero al final de curso ya se acercaban al centenar, una muestra clara de cómo la ciudad acogió la nueva propuesta educativa.

La jornada ha comenzado con una celebración eucarística para dar gracias por la trayectoria vivida y renovar el compromiso con los niños y jóvenes de hoy. Han acompañado la fiesta el obispo de Lleida, Daniel Palau, y el jesuita Roger Torres. Durante la mañana ha habido talleres y actividades en diferentes espacios del recinto, como el cuentacuentos de Mertxe París, representaciones teatrales de la historia marista a cargo de Sac Espectacles, un taller musical con la Coral Maristes y juegos para todos los públicos organizados por el Agrupament Escolta Garbí.

Un pasacalles con grallers y la geganta Montserrat ha conducido al medio millar de participantes hasta el escenario central, donde han disfrutado del pregón de fiestas, pronunciado por una alumna, una educadora, un padre exalumno y antiguo presidente del AMPA, y un hermano marista. Después de soplar las velas con los cantos de la Coral Maristes, se ha celebrado un bingo que ha servido para repasar los 130 años de historia de forma amena y divertida.

La fiesta ha contado con un “carnet dels 130 anys” para invitar a recorrer los diferentes rincones del centro y participar en las múltiples actividades. También ha habido una caravana para poder detenerse, descansar y refrescarse con productos de l’Horta de Lleida.

Uno de los elementos destacados ha sido el mural del 130º aniversario, que se ha ido pintando durante la mañana de forma colaborativa y que queda como un bonito recuerdo de la celebración. También se ha habilitado un rincón con fotografías antiguas de la escuela, expuestas en cartón pluma y en formato lúdico, invitando a ordenar la línea del tiempo.

Con esta celebración, Maristes Montserrat de Lleida no solo mira atrás con agradecimiento, sino que proyecta hacia el futuro un mensaje claro: continuar educando con pasión y estima, manteniendo vivos los valores que han marcado estos 130 años —la sencillez, el espíritu de familia y el acompañamiento—. La comunidad educativa se felicita por la trayectoria compartida y se desea “por muchos años más” al servicio de los niños, de los jóvenes y de la ciudad de Lleida.